El mercado mundial de reaseguros —es decir, los seguros que contratan las propias aseguradoras para protegerse de grandes pérdidas— comienza el año 2026 con un escenario más estable y menos costoso. Esto se debe, principalmente, a que las empresas reaseguradoras cuentan hoy con más capital disponible y una mayor capacidad para asumir riesgos.
De acuerdo con un informe de Guy Carpenter (empresa del grupo Marsh), esta mayor solidez financiera está generando una moderación gradual de precios en muchas coberturas, especialmente en las renovaciones realizadas a inicios de año.
Durante 2025, las reaseguradoras lograron resultados muy positivos: su rentabilidad alcanzó el 17%, y el capital destinado a este negocio creció cerca de 9%, impulsado por utilidades acumuladas. Además, aunque hubo eventos naturales importantes, las pérdidas aseguradas por catástrofes fueron menores al promedio de los últimos años, lo que ayudó a fortalecer aún más su posición financiera.
Un dato clave es que las reaseguradoras asumieron una menor proporción de las pérdidas por grandes desastres en comparación con años anteriores. Esto redujo su exposición al riesgo y mejoró su disposición a ofrecer más cobertura al mercado.
En el caso de los seguros contra catástrofes naturales (como terremotos, inundaciones u huracanes), muchas aseguradoras lograron reducciones relevantes en los costos, especialmente cuando no habían tenido siniestros recientes. También se observaron esquemas más flexibles para compartir riesgos, lo que facilita una mejor gestión financiera.
A esto se suma el creciente interés de inversionistas en productos financieros ligados a seguros, como los bonos catastróficos, cuyo volumen alcanzó niveles récord. Esta entrada de capital adicional también contribuye a que los precios se mantengan más competitivos.
Por otro lado, el reaseguro de responsabilidad civil (relacionado con demandas y daños a terceros) mostró un comportamiento más variado según el país y el tipo de cobertura, aunque en general se mantuvo estable, con mejoras puntuales.
En resumen, el mercado de reaseguros atraviesa una etapa de mayor equilibrio, con más recursos disponibles, menor presión por pérdidas extremas y condiciones más favorables para las aseguradoras… lo que, indirectamente, puede beneficiar a empresas y personas aseguradas.
